Documento Final .

 

En este apartado se describen los distintos elementos que conforman la tesis o informe final de la investigación realizada. Tómese en cuenta que la estructura es similar a la del proyecto, pero los componentes están desarrollados de forma más amplia y explícita que en aquel, y en algunos casos varían substancialmente.

 

 

Estructura del documento final

 

La tesis en su versión final deberá incluir los siguientes apartados.

  • Portada Institucional
  • Reconocimientos, dedicatorias y/o agradecimientos (cuando se desee)
  • Índice
  • Presentación
  • Capítulo I. Planteamiento del problema
  • Capítulo II. Marco teórico
  • Capítulo III. Marco contextual
  • Capítulo IV. Proceso metodológico
  • Capítulo V. Resultados: Análisis e interpretación
  • Conclusiones
  • Referencias
  • Anexos

 

El contenido de cada uno de los elementos mencionados se describe a continuación.

 

Portada Institucional


La portada está conformada por los datos que permiten identificar el trabajo recepcional presentado y debe incluir los siguientes elementos:

 

  1. Nombre y logo de la Universidad
  2. Título de la tesis
  3. Nombre del programa académico
  4. Número y fecha del Acuerdo de Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios del programa académico
  5. Nombre del sustentante
  6. Lugar y fecha de presentación de la tesis

 

En el Anexo A puede verse un ejemplo de portada.

 

Reconocimientos, dedicatorias y agradecimientos

 

Se utiliza una hoja sin numerar para reconocimientos, dedicatorias y agradecimientos.
No hay un formato específico para ello, aunque por supuesto deberá cuidarse la corrección en cuanto a ortografía y redacción, haciendo un uso adecuado del lenguaje. En el caso de agradecimiento a personas deben incluirse los nombres completos.

 

 

Índice


El índice es un listado de los distintos apartados contenidos en el documento. Su finalidad es facilitar a los lectores la ubicación de los temas y subtemas que lo conforman.

Debe tenerse cuidado con el formato de índice, sobre todo con el manejo de mayúsculas y minúsculas, negritas y la numeración. Los títulos de primer orden se escriben con letra inicial mayúscula, negrita y centrada (índice, introducción, capítulos, conclusiones, referencias y/o bibliografía y anexos). Es importante recordar que no debe colocarse punto al final de títulos y subtítulos.

Cuando en el documento se han integrado tablas y/o gráficas numerosas, es necesario incluir un índice específico para las mismas, con el fin de facilitar a los lectores su localización. En este caso, dichos índices deberán incluirse al final del índice principal del documento, separando el de tablas del correspondiente a gráficas o figuras.

 

Presentación

 

Cuando ya se han terminado de redactar los distintos capítulos que integran el documento final, incluyendo el análisis e interpretación de los resultados, entonces se procede a la redacción de la introducción. Ésta consiste en una descripción general del documento y la forma en que está estructurado. Puesto que la introducción se identifica claramente por su posición en el manuscrito, no lleva un encabezado que indique que es la introducción.

 

En la introducción se manifiesta de manera general la importancia del tema, se mencionan los distintos capítulos y su contenido, se agrega una mención del apartado de conclusiones, así como el listado de referencias y los anexos. En ningún caso se debe entrar en detalles del contenido de cada apartado. Y la redacción en los verbos es en tiempo pasado.

 

Planteamiento del Problema

 

Debe incluirse una breve explicación del cómo se llegó a la elección del tema, cuáles son las condiciones que indican la existencia de un problema susceptible de ser investigado, delimitándose con precisión el mismo y formulando la pregunta central del estudio.


Es sumamente importante la claridad en la delimitación del problema y laformulación de la pregunta central, ya que, según diversos autores, Barrantes entre ellos, la “selección y formulación de un problema constituye uno de los aspectos más importantes de la investigación… Un problema confuso, poco inteligible y mal formulado, traerá como consecuencia un plan sin estructura correcta y lógicamente un desarrollo poco acertado del proceso”. (2002, p. 79)

 

Tamayo afirma categóricamente que


[…] un problema bien planteado, es un problema resuelto, lo cual es verdad, ya que generalmente así sucede en la realidad. Muchas veces ocurre que los problemas no son investigables, es decir, se encuentran demasiado confusos debido a que la situación de dificultad es extremadamente complicada, tanto desde su punto de vista teórico como práctico, hasta el punto que hace imposible plantear un problema investigable. (1993, p. 63)

La adecuada formulación del problema de investigación constituye por sí mismo la parte fundamental de una investigación y representa -según varios expertos- la mitad del camino hacia su solución.

 

Una vez planteado el problema y la pregunta de investigación, se formulará la hipótesis o supuesto hipotético (dependiendo del enfoque cualitativo y/o cuantitativo de la investigación), que consiste a grandes rasgos en una respuesta tentativa a la pregunta de investigación. En función de estos elementos serán establecidos los propósitos u objetivos del estudio, incluyendo también un apartado para la justificación del mismo.

 

Respecto a la justificación, es preciso aclarar que consiste en explicitar las aportaciones que logrará el estudio, ya sea en el campo académico, institucional, social e incluso personal, aunque éste último no es tan relevante como los primeros tres. Por lo tanto, no se debe hablar del tema o problema en sí, sino de la importancia de llevar a cabo la investigación por los beneficios que tendrá y para quien.

 

Debe mantenerse la objetividad en cuanto a los beneficios reales que puede aportar el trabajo y no establecer metas que queden fuera de su alcance.

 

Capítulo II. Marco teórico


Respecto al marco teórico deben hacerse varias precisiones importantes.

 

La primera  consiste en la argumentación que el sustentante hace acerca del objeto de estudio y la perspectiva desde la cual lo aborda. Esto –que aunque puede parecer una obviedad- no siempre resulta evidente para quien escribe, podría hacerle caer en el error común de creer que el marco teórico consiste en la recopilación de textos, citas o ideas de autores reconocidos en el campo disciplinar correspondiente, y limitarse a esa transcripción –textual o parafraseada- de los mismos.

 

El marco teórico es el discurso del sustentante, apoyado por supuesto por las propuestas teóricas que haya elegido para su estudio y por lo tanto es a él a quien se debe leer y escuchar, articulando en su argumentación los apoyos bibliográficos necesarios. En otras palabras, no se trata de un conjunto de citas, sino de la demostración del dominio teórico personal que se tiene acerca del tema en cuestión.

 

En general se recomienda tener un esquema previo, donde se definan los temas y subtemas que lo integrarán, así como la forma en que éstos se irán desarrollando y relacionando entre sí, para evitar confundirse con el exceso de información generada por la revisión de la literatura especializada, ya que dicho esquema constituye una guía para organizar los contenidos y evitar repeticiones en la redacción del marco teórico.

 

También es necesario tener claro que el material leído e incluido en el documento, debe recibir el crédito correspondiente, aun cuando se trate de una cita parafraseada, o sea, que sólo se tomó la idea y se está expresando en palabras propias. Esto es una muestra de actitud ética que todo investigador debe mostrar en sus trabajos.

 

Otra recomendación es tener cuidado de redactar enlaces entre un tema y otro, para que el documento tenga una estructura hilada y coherente, sin cortes tajantes, lo cual sin duda facilitará su lectura y le dará congruencia y unidad a la tesis. Dichos enlaces cumplen la función de explicitar la relación entre los distintos subtemas tratados y muestran también la forma en que éstos se relacionan entre sí y con el objeto de estudio.

 

Finalmente, aunque no por ello menos importante, el marco teórico debe contener la totalidad de los conceptos relacionados tanto con el objeto de estudio como con su explicación e interpretación, todo desde una postura teórica previamente seleccionada y congruente con el abordaje que desea hacer de la investigación y sus resultados. Por lo mismo, el conocimiento que el sustentante tenga de las propuestas teóricas relacionadas con su problema de investigación debe manifestarse claramente en la forma en que redacta e integra este capítulo.

 

Es recomendable mantener un orden de lo general a lo particular, aunque el estilo de cada quien determinará la estructura que le da a este capítulo. Sin embargo, no debe descuidarse la coherencia y fluidez en su elaboración.

 

 

Capítulo III. Marco contextual

 

Este apartado tiene como finalidad ubicar al lector en el contexto donde se ha identificado el problema y se pretende llevar a cabo el estudio. Puede tratarse de una organización o institución, o de un grupo específico de personas. En todo caso, es preciso proporcionar los detalles de su localización geográfica e histórica, si se considera necesario, sin caer en detalles innecesarios para la investigación.

 

Por ejemplo, si el estudio se va a realizar en un grupo escolar, es preciso hablar de la institución, donde se ubica ésta, sus antecedentes y desarrollo, los niveles educativos que ofrece, en qué modalidades, cuántos grupos y alumnos tiene, cuántos docentes, qué formación y experiencia tienen éstos, con qué infraestructura cuenta, además de otros datos considerados esenciales para identificar dicho contexto.

 

En ocasiones también debe mencionarse la situación jurídica o normativa del contexto, cuando esto guarda relación con el trabajo, como ejemplo puede mencionarse en el caso de instituciones educativas si son públicas o privadas; si son autónomas o estatales, etcétera. Tratándose de otros campos disciplinares, habrá condiciones específicas del contexto que deberá incluirse en este capítulo.

 

No se incluyen aún datos concretos del grupo en estudio, puesto que esta información más específica se debe proporcionar en el apartado de población y muestra, que se describirá más adelante.

 

Capítulo IV. Metodología

 

Constituye una de las partes esenciales del documento, ya que establece y fundamenta la metodología elegida para realizar la investigación. Debe definirse y justificarse cada uno de sus componentes, en términos de cuál aspecto se eligió y porque razones.

 

Se incluyen aquí los siguientes elementos:

 

Enfoque y tipo de investigación elegido para realizar el estudio, definidos, sustentados y explicitando el por qué se eligieron esos y no otros.

 

Deberá manifestarse la línea de investigación en la cual se ubica el problema a abordar, explicando con claridad dicha relación.

 

Corresponde también a este apartado la ubicación espacio temporal del trabajo, esto es, mencionar el lugar y período en que se llevará a cabo.

 

Los datos referentes a la población –y muestra si es necesario- deben incluirse de forma detallada, así como los motivos de elección de dicha población o muestra, definiendo los criterios de inclusión, exclusión y eliminación correspondientes si ese fuera el caso. Si va a utilizarse muestreo, deberá manifestarse de qué tipo y por qué se eligió; en muestreos representativos será necesario determinar el tamaño de muestra y la fórmula usada para su determinación.

 

 

Respecto al objeto de estudio, se definirá la unidad de análisis, así como las variables que se van a considerar, sus indicadores y escalas de medición. Es conveniente elaborar un cuadro concentrado de variables que las operacionalice y defina. En él pueden incluirse la definición teórica de cada variable, su operacionalización e indicadores –como ya se dijo- y la definición real, que según Rojas consiste en la determinación de la forma concreta en que serán manejadas en el estudio.

 

Por supuesto, en caso de estudios cualitativos recuérdese que muchos de estos elementos metodológicos se van modificando o construyendo sobre la marcha.

 

De cualquier forma, una vez determinadas las variables de estudio, o en estudios cualitativos las categorías de análisis, se derivan de ello las técnicas e instrumentos más pertinentes. Es necesario definir teórica y prácticamente cada una de las técnicas seleccionadas, sustentándolo con fuentes bibliográficas.

 

La elaboración de los instrumentos se relaciona directamente con los indicadores generados por la definición de variables, o por las categorías establecidas. Es preciso establecer el procedimiento de elaboración y en algunos casos –como los cuestionarios- realizar aplicaciones previas para verificar su funcionamiento.


Al final se recomienda describir los distintos pasos a seguir para llevar a cabo la investigación, incluyendo una mención del tratamiento y tipo de análisis que se prevé realizar con la información recopilada.

 

 

Resultados: Análisis e interpretación


Una vez aplicados los instrumentos de recolección de información, es preciso procesar ésta, aplicando el tipo de análisis más adecuado según el tipo de enfoque e investigación aplicados, así como de los objetivos o propósitos planteados.


En general se recomienda organizar la información obtenida de acuerdo a las categorías de análisis establecidas, y presentarla de forma clara y coherente, ordenada y estructurada.

Estudios cuantitativos permiten presentar los datos recopilados mediante tablas o gráficas. También pueden utilizarse cuadros concentradores. Resulta importante tener cuidado de hacer una interpretación del contenido de cada tabla o gráfica sin repetir la información que puede leerse en las mismas, sino de su significado.

 

Por su parte, los estudios cualitativos, que tienen como característica utilizar el lenguaje natural para presentar la información obtenida, deben hacerlo con base en sus categorías y respetando el sentido que los sujetos de la investigación le dieron.

 

Una vez presentados los resultados por categoría, es preciso hacer un análisis general de los datos totales y su interpretación en función de su significado a la luz de la perspectiva teórica elegida, sin que eso implique volver a repetir todo el sustento desarrollado en el apartado correspondiente.

 

 

Conclusiones

 

En este apartado se sintetiza lo más significativo de los resultados de la investigación, sus implicaciones, las nuevas interrogantes surgidas, los alcances y limitaciones del trabajo, la experiencia vivida, incluso las sugerencias. Lo anterior no debe considerarse en un orden estricto, las conclusiones en sí constituyen aquella reflexión final que el sustentante hace de todo el proceso de elaboración de la tesis, desde que surgió la idea hasta su finalización, y en ese sentido, es una construcción personal que debe atender a la lógica discursiva del investigador.

 

Tómese entonces el contenido indicado como una sugerencia cuya intención es dar al sustentante una idea de cómo elaborar las conclusiones, sin que sea algo rígido o inflexible

 

Referencias bibliográficas

 

Consiste en un listado de todas las obras citadas durante el cuerpo del documento. Es distinto de la bibliografía, la cual se refiere a la totalidad de las obras revisadas para realizar el trabajo, pero que no necesariamente fueron utilizadas o referidas en el mismo. En algunos trabajos es posible incluir tanto las referencias como la bibliografía. La palabra Referencia se escribe en mayúsculas y minúsculas, centrada. Escriba las entradas de referencia a doble espacio. La APA publica las referencias en un formato de sangría colgante, lo cual significa que la primera línea de cada referencia está totalmente a la izquierda y las líneas subsecuentes llevan sangría.

 

Debe cuidarse la forma en que se elabora (ver capítulo III), y que no falte ninguna de las obras que se mencionan en el cuerpo del documento.


Anexos

 

En este último apartado pueden incluirse por ejemplo los instrumentos diseñados, cuadros concentrados de datos que sirvieron para establecer el problema, y en general cualquier evidencia relevante del trabajo realizado. No debe abusarse incluyendo información irrelevante.

Cada uno de los anexos se identifica con una letra, en orden alfabético, con mayúsculas y minúsculas, y son señalados así tanto en el índice como en el cuerpo del documento cuando se remita a ellos.